El debate por los naranjitas sumó la voz de la Pastoral Social

La Comisión de Servicios Públicos, Movilidad y Tránsito, presidida por Marcos Vázquez (HUxC) siguió analizando hoy el proyecto para reconfigurar el sistema de estacionamiento medido en la ciudad y el rol de los naranjitas.

En la ocasión, planteó su mirada sobre el tema la Pastoral Social de la Arquidiócesis de Córdoba. Y también asistió el Secretario de Gobierno Municipal, Rodrigo Fernández.

La Comisión se propone avanzar el próximo martes en un despacho que compatibilice todos los proyectos presentados.

Entre los invitados presentes, Andres de María, abogado que acompaña a cooperativas de naranjitas desde hace 9 años, contó cómo fue el proceso para armonizar el vínculo entre ellos mismos, superar peleas y formalizar la organización de las cooperativas.

“Nos preocupó de entrada el discurso punitivo con que se enfocó este tema de los naranjitas. No hay que mirar el tema solo desde la seguridad, sino desde lo social y laboral. Hay mucho desempleo. Hoy están perdiendo el trabajo hasta obreros calificados. ¿Adónde irían a parar entonces quienes ya están en la calle?”, planteó.

En el mismo sentido, Pablo López Di María, de la Vicaría de los Pobres de la Arquidiócesis, insistió en que “los cuidacoches no son un problema, son personas con una historia personal difícil y con falta de oportunidades”.

Rechazó así “la lógica que excluye y descarta personas” y remarcó que “con la prohibición no alcanza, ni se soluciona nada”.

“Hay que ordenar el espacio público, pero también acompañar a esta gente que viene trabajando hace 20 años. Si no cambiamos la realidad de fondo, el problema siempre vuelve. Ellos son parte de la comunidad. Dejemos la expulsión y vayamos al encuentro. Ordenar, pero también incluir”, reclamó

Por su parte, Rosa Marchessi, de la Cooperativa Cba, contó cómo se organizaron los naranjitas. “Somos como una empresa. No mendigamos, trabajamos. Tenemos administración, una contadora, todo en regla con el municipio, nos auditan y capacitamos a nuestra gente”, dijo.

David Boffa, del centro vecinal de barrio Centro, pidió no generalizar en la descalificación a los cuidacoches.  “Soy docente y me molesta cuando escucho que nos critican a todos por las licencias. Las generalizaciones son injustas. Separemos la paja del trigo. Lo mismo pasa con las cooperativas de cuida coches. Hay que regular la calle, pero buscando un justo equilibrio. Las cooperativas son una salida laboral válida”, resumió.

Por último, Santiago Oliva, de la Pastoral Social, dijo que solo buscan “el bien común, acercar a las partes”. “No negamos que haya conflictos, pero queremos ayudar. No avalamos ni el delito, ni la extorsión. Creemos en la convivencia. Les pedimos poner el foco en los más vulnerables”, reclamó.